Gregor Mendel

 

 

Johann Mendel nació el 20 de julio de 1822 en el antiguo Imperio austriaco, en el poblado de Heinzendorf. (hoy república Checa)

 

Tras una infancia marcada por la pobreza y las penalidades, en 1843 Johann Mendel ingresó en el monasterio agustino de Königskloster, cercano a Brünn, donde tomó el nombre de Gregor y fue ordenado sacerdote en 1847.

 

Por su vocación docente, Gregor Mendel ingresa en  1849 a la Universidad de Viena donde recibió un doctorado en Ciencias y Matemáticas en 1854.

Fue un monje agustino católico y naturalista. Formuló, por medio de los trabajos que llevó a cabo con diferentes variedades del guisante o arveja (Pisum sativum), las hoy llamadas leyes de Mendel que dieron origen a la herencia genética

En esa época las autoridades vigentes en el ámbito de la ciencia no consideraron relevante la información que proporcionó Mendel, así que no se tomó en cuenta su trabajo.

Algunas fuentes indican que la razón por la cual sus estudios no tuvieron relevancia en la época es que los miembros de la Sociedad de Historia Natural de Brno no pudieron comprender de forma cabal sus planteamientos.

Mendel murió el 6 de enero de 1884 en Brno por un fallo hepático. Nunca pudo gozar de la fama mundial que hoy tiene, pues su trabajo fue reconocido y valorado mundialmente varias décadas después de haber muerto.

Aunque la ciencia de la genética tal como la conocemos hoy nació varias décadas después de la muerte de Mendel, sus estudios sobre la hibridación de las plantas sentaron el precedente más importante para entender cómo funcionan los genes, la herencia, los fenotipos, etc.

Los avances científicos posteriores a su época han puesto de relieve que las leyes de la herencia de Mendel constituyen una simplificación de procesos que a menudo son mucho más complejos que los ejemplos proporcionados. Sin embargo, estas leyes sirven todavía hoy como base fundamental para la ciencia de la genética, que no habría nacido sin los descubrimientos de Mendel. El método con el que verificó sus experimentos fue rigurosísimo, y sirvió de modelo también a las investigaciones que en gran número se desarrollarían en este campo.

 

Sus cualidades humanas, su amor por la docencia, las ciencias naturales y la naturaleza son razones de valor por las cuales su nombre ha inspirado nuestra institución